miércoles, 17 de octubre de 2007

Apu Kuntur vigilando la paz

La intervención de Teodoro Ramírez en el monumento a la paz (conocido como ovalo las palomas) ha sido un éxito. Esta intervención se montó el lunes 15 y se mantendrá por una semana.



El monumento, cuatro palomas de cemento sentadas solidamente sobre una especie de loma representa la paz (o al menos, el anhelo de ella). Sin embargo, la paz en nuestro país es muy frágil y precaria, aunque ahora las cosas estén calmadas, eso no es la paz. Nunca podremos hablar de una paz verdadera si grandes sectores de la población siguen siendo excluidos y mientras siguen creciendo las diferencias económicas, sociales entre unos y otros peruanos. Entre los excluidos está la población andina, que viven en las zonas rurales de la sierra o en las zonas populares de las ciudades (como Villa El Salvador) y que no participan del supuesto despegue de la economía peruana ni de los beneficios de la ciudadanía.

Esta exclusión, también es cultural. Los símbolos propios de la cultura andina, las prácticas artísticas tradicionales son menospreciadas y reducidos a la categoría de "artesanía" o de "folklore".



Para mostrar esto y discutir el tipo de paz que deseamos, Teodoro Ramírez armó un condor de carrizo, madera y papel, cual figura salida de un retablo gigantesco, que sobrevuela vigilante las palomas del monumento. El condor, es un apu (o wamani) tutelar y protector a la vez que poderoso. No amenaza a las palomas, sino que las cuida y complementa.

El día del montaje, el artista planificó una acción que incluyera la intervención enla dinámica social de la zona y la acercara a los vecinos. Se sembraron alrededor del monumento 40 antorchas (de las que usan los niños en desfiles y celebraciones escolares) con forma de flor y con el mensaje paz con justicia, completando el cuadro de la intervención. Una vez encendidas las antorchas, los niños y algunas madres, empezaron a llegar alegremente a preguntar de qué se trataba. Los niños podían recoger las antorchas, jugar en las palomas y si querían (que sí quisieron) llevar consigo la antorcha. Dos horas después, los niños se habían contentos y no quedaba ninguna antorcha junto a las palomas.




más información sobre la obra de teodoro ramírez, en su blog: www.teodororamirez.blogspot.com

1 comentario:

Foncho Ramirez-Corzo dijo...

Felicitaciones! Excelentes representaciones de la identidad y sentir peruano, espero poder ver muchas más de estos posts por acá. Se lo paso a mis amigos. Sl2